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sábado, 28 de diciembre de 2013

Giorgio de Chirico / Julio Cortázar



IV

Creo que no te quiero,
que solamente quiero la imposibilidad
tan obvia de quererte
como la mano izquierda
enamorada de ese guante
que vive en la derecha.


(De Otros cinco poemas para Cris) 

domingo, 13 de octubre de 2013

Giorgio de Chirico / Vicente Gallego


Proyectos de futuro

Esta tarde soy rico porque tengo
todo un cielo de plata para mí,
soy el dueño también de esta emoción
que es nostalgia a la vez de los días pasados
y una dulce alegría por haberlos vivido.
Cuanto ya me dejó me pertenece
transformado en tristeza, y lo que al fin intuyo
que no habré de alcanzar se ha convertido
en un grato caudal de conformismo.
Mi patrimonio aumenta a cada instante
con lo que voy perdiendo, porque el que vive pierde,
y perder significa haber tenido.
Ya no tengo ambiciones, pero tengo
un proyecto ambicioso como nunca lo tuve:
aprender a vivir sin ambición,
en paz al fin conmigo y con el mundo.

domingo, 10 de junio de 2012

Giorgio de Chirico / Andrés Trapiello


Ya es ayer

Caminamos de niños por las calles
Sombrías de León, en plena noche.
Hasta la luz es eco, y nuestos pasos.
Los lóbregos portales, tan angostos.
Hepáticas farolas. Nuestras sombras.
Tan estrechas y largas. Nos creemos
Bantusis, y jugamos. A pisar
Nuestra sombra, saltando por encima.
A quedarnos sin sombra, y ser felices.
A montar nuestra sombra en la de al lado,
Y entre los niños uno, oscuramente
Ha comprendido acaso que los hombres
Podrían ser iguales y fundirse
Sin daño, de ser sombra. En tales rúas,
Las más tristes del mundo, las más lúgubres.
Y seguimos jugando. Por delante,
Hacia el mar, que es el morir, las sombras
Cada vez más en fuga, como ríos.



Versión en francés pequeño homenaje a mi amiga Sylvie Fournès

C'est déjà hier


Enfants, nous marchons dans les rues
sombres de Léon, en pleine nuit.
Même la lumière est écho, et nos pas.
Les porches ténébreux, si exigus.
Hépatiques lampadaires. Nos ombres.
Si étroites et si longues. Nous nous croyons
Batutsis, et nous jouons. À marcher sur
Notre ombre, en sautant dessus.
À perdre notre ombre; être heureux.
À placer notre ombre sur celle d'à côté,
Et parmi les enfants, un, obscurément
A peut-être compris que les hommes
Pourraient être égaux et se fondre
sans douleur, d'être ombre. Dans ces ruelles-là.
Les plus tristes du monde, les plus lugubres.
Et nous continuons à jouer. En aval,
vers la mer, qui est la mort, les ombres
de plus en plus en fuite, comme les rivières.